Juana de Arco
 
 

JUANA DE ARCO

No fue la voz de Dios la que escuchó sino la de los espíritus del Error, que la confundieron y finalmente la llevaron a la hoguera

 

 

 

La historia conocida

 

Juana de Arco

Por Martín Cagliani

La historia de Juana de Arco es muy interesante y hermosa, esta llena de aventura y plagada de intriga. Esta joven campesina, que llegó a ser la más importante líder militar de la Francia de su momento, merece que conozcamos su vida, de solo 19 años.

Juana vivió en el marco de una Francia acosada por la Guerra de los Cien Años, en contra de Inglaterra. Esta última estaba en posesión gran parte de territorio francés, y pretendía obtener el resto.

"Nací en la aldea de Domrémy, que forma una sola con la de Greux", declara Juana en el proceso que hacia el fin de su vida le siguió la Inquisición. También dice "Mi padre se llamaba Jaques d'Arc, y mi madre, Isabelle". Habría nacido hacia el año 1412, no hay seguridad en la fecha. Ella misma ignoraba su edad, como la mayoría de las personas de aquella época; no se le prestaba importancia como ahora, tampoco a los cumpleaños. El año nuevo ni siquiera comenzaba en la misma fecha entre una provincia y otra de Francia. Todos contestaban, cuando se les preguntaba la edad: alrededor de 20; treinta y cinco, más o menos.

La verdadera ortografía de su nombre no es segura, se puede encontrar en los documentos Darc, Tarc, Dare, Day, etc. La forma d'Arc (de Arco en español) aparecería un siglo y medio después de la muerte de Juana.

La mayor parte de su corta vida la pasó como campesina en la aldea de Domrémi, región de Lorena. Ella se ocupaba de los rebaños en algunas ocasiones, especialmente cuando se acercaban los soldados borgoñeses, aliados de los ingleses. Pero sobre todo, ella se encargaba de tareas domesticas. Su padre no era rico, pero si un campesino acomodado, ya que alquilaba un castillo pequeño y derruido.

Juana era muy piadosa. No era alta, media mas o menos un metro, sesenta centímetros. Era hermosa, con morena cabellera y de ojos profundamente azules, contextura delgada y frágil, de mejillas sonrosadas y manos curtidas por el trabajo. Era virgen y muy religiosa.

Un día esta bella campesina decidida por unas voces que escuchaba, emprende un largo viaje desde su aldea, con el objeto de presentarse ante el delfín de Francia, futuro rey Carlos VII. El 13 de mayo de 1425 un tal Durant Laxart se presenta en la ciudad fortificada de Vaucoulers, con el objeto de ver a Robert de Baudricourt. Conduce a Juana, vestida con falda roja. Ella tiene algo que decirle a Baudricourt, dice que viene de parte de su Señor, para mandar al Delfín que se condujera bien, y que no hiciera la guerra a sus enemigos, pues el Señor le daría socorro antes de mediados de Cuaresma. Su señor era Dios, que le hablaba a Juana a través del arcángel Miguel y de las santas Catalina de Alejandría y Margarita de Antioquía. Decía que el Señor quería que el Delfín fuese hecho rey y que dispusiera del reino y lo comandara, y que ella misma lo conduciría para hacerlo consagrar. No le dieron mucha importancia al asunto y la mandaron de vuelta a lo de su padre.

En 1429 Juana va de nuevo a Vaucoulers, otra ves acompañada por su tío Laxart. Baudricourt la recibe y constata que sigue con lo mismo, quiere ir a Chinon, donde se encuentra Carlos VII, aunque deba "usar sus piernas hasta las rodillas". Cuando Baudricourt le niega nuevamente ayuda a Juana, Jean de Metz, fiel de Carlos VII, que escuchaba, promete que la conducirá ante el rey.

Comienzan a organizar la partida. Ella cambia sus ropas de mujer por las de hombre, que no se sacara hasta el día en que las llamas de la hoguera lo hagan. La noticia corre rápidamente por Francia y la suegra de Carlos VII, Yolanda de Aragón, manda un mensajero diciendo que lleven inmediatamente a la doncella ante el delfín Carlos VII. En Vaucoulers la noticia produce un efecto enorme. Todos ofrecen ayuda a Juana, túnicas, calzas, polainas de cuero, espuelas y otras cosas. También un caballo. Es escoltada por varios hombres hasta Chinon. El 13 de febrero emprende la marcha. Andan durante las noches, para no ser detectados por los soldados ingleses y borgoñeses. En diez noches llegan a Chinon.

Allí llega Juana, vestida como hombre (jubón negro y calzas ajustadas), a los diecisiete años, con sus cabellos cortados en redondo alrededor de las orejas, sienes y nuca rapadas. Habían entre 300 y 400 personas con Carlos VII. Todos esperan a la doncella que dice venir de parte de Dios, hace dos días que Juana esta alojada cerca de ahí.

El rey decide poner a prueba a esta doncella, un familiar tomará su lugar, y el se pierde entre la multitud. Ella entra con una mirada serena y segura, con sólidos pasos se dirige directamente a Carlos VII, se inclina y con vos clara dice: Dios os dé larga vida, gentil delfín. El Rey de los Cielos me envía, dice ella, pues por mí seréis consagrado y coronado en Reims. Eres el verdadero heredero de Francia e hijo del rey. El delfín la lleva aparte y charlan por un rato, le hace una pregunta que solo Dios puede saber y Juana pasa la prueba.

Casi de inmediato le dieron casa, un escudero, dos pajes, un limosnero, un mayordomo y dos heraldos de armas. Carlos VII le confía el mando de su ejército y se hace aconsejar por ella. Pero todo después de las pruebas.

Días mas tarde se encuentra en Poitiers, ante un consejo que la examinara. El consejero del rey, Jean Rabateau, y abogado del parlamento presta su casa para el interrogatorio que dura tres semanas. Ella responde a todas las preguntas viva y tranquila, y explica porque ha contactado al delfín. Les cuenta sobre las voces que escucha, como le dijeron que acudiera en ayuda de Francia, como tenía que ir a Vaucoulers, etc. ¿Qué lenguaje habla tu voz?, preguntan, mejor que el vuestro, contesta ella. ¿Crees en Dios?, Sí, mejor que vos, responde Juana altivamente. Se le pide un signo como prueba de que debe su misión a Dios, y ella dice "en el nombre de Dios, no he venido a Poitiers a mostrar signos, pero conducidme a Orleáns y os mostraré el signo para el cual he sido enviada". Orleáns estaba siendo sitiada por los ingleses y Juana pretendía salvar la ciudad. El interrogatorio llega a su fin, y los prelados reconocen que en ella no hay ningún mal ni nada contrario a la fe católica.

Pero todavía no puede asumir el mando del ejercito, porque queda el examen de virginidad, reclamado por el arzobispo de Embrun. Él dice que si Juana es una enviada del demonio, seguramente no será virgen. También pasa este examen.

Parte finalmente hacia Tours, donde constituye su casa militar. Allí le fabrican una armadura. Y allí ella rechaza las espadas que le ofrecen, pide una que, según ella esta en Santa Catalina de Fierbois, "que busquen detrás del coro de la iglesia, allí habrá una espada enterrada", dice Juana. Van y la encuentran. "Supe que estaba allí porque me lo dijeron mis voces..."

También en Tours le otorgan un estandarte. Allí acuden sus dos hermanos Pierre y Jean a reunírsele, combatirán a su lado.

Armadura de Juana

Se dirige a Blois, donde se le otorgarán soldados y dinero. Juana dirige a sus soldados de entrada, ríe con ellos, los comprende y se hace comprender. Es difícil creerlo en estos tiempos, pero sus soldados se dirigían a ella con total respeto. El duque de Aleçon dirá mas tarde "a veces, durante la guerra, dormí con ella al aire libre; yo y otros hombres de armas. Pude verla cuando se ponía la armadura, y entrever su pecho, que era muy bello; no obstante, nunca sentí por ella malos deseos".

Al fin, Juana lidera el ejército hacia Orleáns. En solo ocho días se logra liberar la ciudad. Los franceses fueron vencidos en las primeras salidas, pero desde que Juana en persona encabezó el asalto todo cambió y la ciudadela fue tomada. Al comienzo del ataque Juana puso ella misma una escalera contra la muralla de la ciudad. Fue herida por un flechazo en el hombro, ella se arranco la flecha y se curo a si misma aplicando tocino y aceite sobre la herida.

Antes de conducir al rey hacia Reims para ser coronado, dice Juana que hay que limpiar el país del Loire de ingleses. En todas partes los ingleses son vencidos por Juana, se doblega, huyen. Toma varias ciudades en solo cinco días, del 12 al 17 de junio. El 18 se lleva a cabo la gran batalla de Patay, donde Juana vence a los ingleses, dejando 2000 de ellos muertos en el campo de batalla. Juana ya tiene muy mala fama en Inglaterra, y se la tacha "de un discípulo y espía del Maligno, llamado la Doncella".

Las ciudades caen ante Juana como frutos maduros. Troyes se rinde a Carlos VII. Unos años antes, Isabel (madre de Carlos VII) había firmado un tratado mediante el cual abandonaba Francia a los ingleses, pisoteando los derechos de Carlos al titulo de rey de Francia. Finalmente llegan a Reims, donde Carlos VII será coronado rey de Francia.

A Juana solo le queda un sueño: echar a los ingleses del suelo francés. El ahora rey Carlos, irá junto a Juana a luchar los combates decisivos. Pero el rey negocia secretamente con los insurrectos que están del lado de los ingleses. Juana quiere pelear hasta el agotamiento, pero Carlos prefiere la diplomacia. Pronto Juana se convierte en una fastidiosa para el rey. Ellas sigue guerreando, los pueblos son liberados y la gente delira ante su presencia, besan sus vestimentas. Luego de mucho trabajo decide al rey a que la deje sitiar París, que estaba en poder de los ingleses. El 8 de septiembre, Juana recibe una herida, y el rey ordena la retirada. Se aleja hacia el Loire y el ejercito real es licenciado.

El rey, acaso para cortarle las alas, le otorga blasón y títulos de nobleza. Juana sigue batiéndose, pero sólo le confían un pequeño ejercito. Y se le autoriza a guerrear en operaciones secundarias. Pero ella igual se las arregla para tomar ciudades. Los fracasos llegan, pero por la falta de víveres y dinero, estaba casi abandonada por el rey.

Jean de Luxembourg amenaza a Compiègne (fiel al rey) en nombre del duque de Bourgogne. Juana se arroja sobre la ciudad en peligro. Entra en ella por el bosque muy temprano a la mañana. El mismo día, hacia las seis de la tarde, intenta una salida contra los sitiadores. Cuando ella se disponía a presentar batalla a Luxembourg, acuden los ingleses de Montgomery, cortándole toda posibilidad de retirada. Entre dos fuegos, los compañeros de Juana ceden. Guillaume de Favy y sus soldados se abren camino hasta las puertas de la ciudad y entran en ella. Juana, en la retaguardia, los sigue con su hermano Pierre y su intendente Jean d'Aulon. Cuando llega ante la puerta ve, enloquecida, que el puente levadizo se alza ante su nariz. Fue vendida. Los borgoñeses la rodean y es arrojada a tierra por un arquero, y por el peso de su coraza Juana no puede levantarse. Es tomada prisionera, ya no volverá a ser libre hasta su muerte.

Juana será entregada a los ingleses y conducida a Rouen. Luego de nueve meses de prisión, el 21 de febrero de 1431 comienza un proceso iniciado por la Santa (ja) Inquisición, pero que mezcla religión y política. En este proceso, la pequeña campesina devenida líder militar, enfrenta a una jauría hambrienta. Solo quieren condenarla y difamarla. Ella los domina, les cierra el pico, los irrita. Les daba mucho trabajo. Respondía con mucha prudencia y sabiduría, demasiado para ser una campesina analfabeta. El obispo de Beauvais, Pierre Cauchon lidera el interrogatorio. Están presentes 45 hombres de iglesia como tribunal.

Juana permanece durante su cautiverio y durante los cuatro meses del proceso totalmente encadenada, no le sacan las cadenas ni para dormir. Duerme en una celda custodiada por soldados ingleses, que duermen dentro de la celda. Juana intentó escapar, por eso tantos recaudos. Antes de ser entregada a los ingleses trato de escapar de los borgoñeses, saltando desde lo alto de la torre de un castillo. Por suerte, no sabría decir si mala o buena, cayo en el agua de una zanja, tardó varios días en reponerse de la caída.

En el proceso le preguntan sobre sus voces, ¿cómo eran? ¿qué decían? Muchas cosas le preguntan durante todos esos meses de interrogatorio. Pero Juana se conduce muy hábilmente ante estos doctores. La quieren llevar por el camino del mal, quieren probar que es idólatra, o sea que adora a objetos en vez de a Dios. También quieren probar que es hereje, o sea que no reconoce a la iglesia como intermediaria entre Dios y el pueblo. Juana dice que solo obedece a Dios, el cual se manifiesta ante ella a través de las voces; esto les da pie para la acusación de herejía. Las demás acusaciones las inventan.

Finalmente el 23 de mayo se le pide que renuncie a todo lo que a dicho, que jure que es mentira que oye voces, pero Juana mantiene lo que ha dicho.

El 24, se la lleva ante una inmensa hoguera. A los lados de la hoguera hay dos tribunas, en una se ubican los miembros del tribunal y algunos dignatarios ingleses y en la otra esta Juana. Mucha gente apretujada asiste al espectáculo. Juana ante la amenaza de la hoguera, se resigna, y dice "haré lo que ustedes quieran". De inmediato un ingles saca una hoja, preparada previamente, en la cual están las acusaciones. Juana tiene que firmar admitiendo que invento todo o será quemada en la hoguera. Admite ser hereje y que jamas escuchó voces y no vestirá mas ropas de hombre, firma con una cruz, ya que no sabía escribir.

Al terminar, Juana estalla en carcajadas. Los dignatarios ingleses se enfurecen. A Juana se le había prometido la libertad a cambio de la abjuración, pero el obispo Cauchon tranquiliza a los ingleses: la condena a prisión perpetua.

Tres días mas tarde Juana aparece vestida nuevamente como hombre. ¿Qué pasó? Esto la condenaría a la hoguera nuevamente. Pero lo que pasaba era que Juana seguía siendo prisionera de los ingleses, no la mandaron a una prisión eclesiástica ni a una de mujeres. Por lo tanto solo tenían que obligarla a vestir como hombre para que la Inquisición la condenara a la hoguera, los ingleses la querían muerta.

El 28 el tribunal se reúne en su celda y le pregunta por que se vistió otra ves como hombre, y ella contesta: "lo he hecho porque era lo mas indicado ya que me encuentro rodeada de hombres, y lo he hecho porque no se ha cumplido lo que se me prometió". La realidad era que los guardianes le habían confiscado los vestidos de mujer, y otros aseguraban que un oficial ingles había intentado violarla. Ella dice: "Prefiero morir antes que estar encadenada. Si se me permite ir a misa, que se me quiten las cadenas y que me custodien mujeres, me portare bien". ¿Has oído tus voces?, le preguntan, y Juana contesta que si. Con eso termino de condenarse, ya que había jurado que era mentira. La hoguera la espera.

En el viejo mercado de Rouen se levantó la hoguera, en la cúspide del montón de leña la atan a Juana. Se dio un pequeño sermón, se leyó rápido la sentencia, y se prendió la hoguera. Las llamas comienzan a lamerla, la envuelven, le queman las carnes, los músculos, los huesos. Ella grita varias veces "Jesús". Pasan cuatro horas antes de que se reduzca a cenizas. Sus entrañas y corazón no se quemaron. El cardenal inglés de Winchester ordeno que se los arrojase al río.

25 años después, se inicia en la misma ciudad que la vio arder un proceso contra los que enjuiciaron a Juana, en el cual se la declara inocente de todos los cargos y se anula el anterior proceso. Recién el 11 de abril de 1909, más de 500 años después, se la beatifica y el 16 de mayo de 1920 el papa Benedicto XV la canoniza como Santa Juana de Arco.

Bibliografía más importante

Pottecher, Frédéric. "Los grandes procesos de la historia".
Decaux, Alain. "La historia secreta de la historia 4".
Wallon, H. "Juana de Arco". Espasa-Calpe

 

 

 

La historia verdadera

 

¿DEMENTE O VISIONARIA?

 

La verdad sobre Juana de Arco.

Estimado profesor Velmont: He estado muy interesada en el caso de Santa Juana de Arco, esa mujer que indudablemente figura en la historia de Francia en un puesto sumamente importante por su labor frente a Inglaterra. Pero a nivel religioso queda la duda. ¿Qué tan cierto es que sus visiones eran celestiales? ¿Se puede decir que su santificación se debe sólo a su fe ciega, aun considerando que sus visiones pudieron haber sido manipulaciones del "Maligno"? ¿O la joven en cuestión sufrió un trauma psicológico que la llevó a tener un odio tan grande a los británicos que la llevó a actuar como lo hizo? ¿Cuál de estas hipótesis le parece cierta?

También quisiera saber si ella alguna vez empuñó su espada en contra de alguno de los enemigos. Gracias y un fuerte abrazo...

Delia F.

 

RESPUESTA

Apreciada Delia: Juana de arco era un espíritu elevado y médium, que recibía mensajes de entidades de Luz, pero su decodificador mental la traicionó y tergiversó los mensajes.

Esta circunstancia fue aprovechada por los espíritus del Error que interfirieron en los mensajes de las entidades de Luz.

La confusión que estas interferencias provocaron en ella fue tanta que la llevó a alzar las armas contra los que ella consideraba "enemigos del Señor".

Recuerdo haber visto una película sobre Juana de Arco donde cuando ella era pequeña presenció cómo violaban a su madre y la asesinaban después. Ignoro si esto es una suposición del film o de alguna manera es un hecho histórico conocido.

Si fuera real, esto constituiría un engrama que la impulsaría a considerar enemigos a todos los que ella considerara reactivamente emparentados con los violadores.

Precisamente, una de las formas de actuar de los espíritus del Error es hacer hincapié en los engramas que la víctima elegida tiene incorporados.

La mediumnidad, por lo tanto, es un arma de doble filo que en Juana de Arco tiene su mejor ejemplo.

Por eso el profesor Jorge Olguín, director del Grupo Elron, desalienta a todos aquellos que quieren desarrollar la mediumnidad, porque los puede llevar a las acciones disparatas e incluso a la locura y a la muerte, como le ocurrió a Juana de Arco.

Bienvenida al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

Nota: Te transcribo unos diálogos de la sesión del 19/8/02 que te darán un panorama más claro sobre los peligros latentes de la mediumnidad:

 

Interlocutor: . Pasando a otro tema, quería preguntar por A. M., con quien nos estamos comunicando por email. Esta persona vive en las Islas Canarias y forma parte de un grupo que se comunica con entidades espirituales a través de uno de sus miembros que es médium.

Johnakan Ur-el: Su Thetán o Yo Superior está en al plano 4º de vibración espiritual, que ya sabes que es un plano de Maestría. Ha hecho muchas cosas importantes en el plano físico, ha ayudado a muchas personas, ha dado valor al dinero solamente para subsistir, pues no es una persona avariciosa ni mucho menos. Su error, si así se le podría llamar, es que recibe información a veces equivocada, y él se aferra a ella ciegamente pensando de que de esa manera va a lograr su elevación.

Interlocutor: ¿Él es médium o utiliza un médium?

Johnakan Ur-el: No, él no es médium, utiliza un médium.

Interlocutor: ¿Qué porcentaje de fidelidad de transmisión tiene ese médium?

Johnakan Ur-el: Lamentablemente muy poco. Apenas un 30 %. El 70 % de lo que transmite es desvarío del propio médium, que pone cosas preestablecidas. Es como si mi receptáculo tuviera el capricho, por así llamarlo, de pensar que determinada cosa es así sin valorar las palabras de los demás que puedan hacerlo entrar en razón. Y de pronto toma a una entidad espiritual y pone parte de sí forzando los conceptos que se le dan. Esto lo puede hacer porque Dios da libre albedrío y el receptáculo puede llegar a intencionar como para forzar.

Interlocutor: Comprendo lo que me dices porque un médium mío anterior hacía algo parecido.

Johnakan Ur-el: Así es. Incluso llegaba al extremo de imitar el idioma de la entidad que se presentaba según la encarnación por la que era conocido. Lo hacía, por ejemplo, con Confucio, y cada vez que esta entidad se presentaba, parodiaba el idioma chino, tal como lo hacen los cómicos cuando quieren imitar a alguien de esa nacionalidad.

Interlocutor: Entonces todo el problema no sería de A. M. sino del médium... ¿Es correcto esto?

Johnakan Ur-el: El problema no es solamente del médium, porque esta persona no pasa lo que dice el médium por el tamiz de la razón, sino que lo cree a pie juntillas sin importar lo absurdo o ilógico que sea.

Interlocutor: Concretamente, entonces, cuando nos informa que se comunicó Juan, no eres tú.

Johnakan Ur-el: No, en absoluto. Los que simulan ser Juan son espíritus del Error. Los espíritus de Luz no tienen necesidad de fingir que son otras personas, porque todos, en su medida, dan mensajes similares. La táctica de los espíritus del Error, y esto ya se dijo en otra oportunidad, es dar al comienzo de su intervención mensajes de Luz, como para que los asistentes a las sesiones entren en confianza, y así los van llevando a donde ellos quieren, es decir, a la confusión.

Interlocutor: A. M. dice que en una vida anterior fue Cauchón, el obispo que condenó a la hoguera a Juana de Arco. También dice que fue Pedro, uno de los discípulos de Jesús, Juliano el Apóstata, Mahoma, y Jean Paul Marat. Incluso dice que yo, además de Nerón fui también Voltaire. Al parecer, siempre según sus dichos, forma parte del grupo una mujer que es la reencarnación de Juana de Arco. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

Johnakan Ur-el: Fue casi todas las personas que dijo, pero no Mahoma. Es cierto también que una de las mujeres del grupo fue en una vida anterior Juana de Arco. No obstante, es falso que tú hayas sido Voltaire, porque en esa época estabas encarnado como otra persona y un espíritu no puede tener dos encarnaciones simultáneamente.

Interlocutor: El problema con A. M. es que tiene información en parte verdadera y en parte falsa... ¡Nunca se puede estar seguro de lo que dice!

Johnakan Ur-el: Ahí está la astucia de las entidades del Error, porque si le dijeran todas falsedades se daría cuenta, al menos en algunas de ellas, por ejemplo por regresión hipnótica. En cambio, si le dan una gran dosis de verdad metiendo en el medio algunas mentiras, seguramente logran confundirlo como desean. Cuando a alguien lo quieren envenenar sin que la víctima se de cuenta, lo que hace el envenenador es darle una pequeña dosis de veneno mezclado con alguna sustancia endulzante para que pase desapercibido. Sobre la base de este principio operan los espíritus del Error para envenenar la mente de las personas que quieren destruir.

Interlocutor: No entiendo bien cómo es que las entidades del Error pueden decir verdades.

Johnakan Ur-el: Algunas de esas entidades del Error, que ahora están en los planos 2 y 3, han sido Maestros de los planos 4 y 5 que por su ego han descendido de nivel. Esto explica el por qué puedan transmitir verdades. Las que transmiten no son solamente las entidades de los planos 2 y 3 que nunca han salido de estos niveles.

Interlocutor: ¿Pero ninguna alta entidad se comunica actualmente con ellos a través del médium que tienen?

Interlocutor: Actualmente no pero al principio sí, y trataron de aclarar cuáles eran las transmisiones confiables y cuáles no, pero el médium se interpuso. Es el tipo de médium que está cegado por sus convicciones y le cuesta muchísimo ser objetivo con lo que tiene que transmitir. Imagínate el hipotético caso de un médium que sea judío ortodoxo -digo hipotético porque en realidad ellos no creen en la mediumnidad- y que de pronto le dan un mensaje diciéndole que el catolicismo es la mayor verdad. Lo que va a ocurrir es que sus engramas, porque la religión no deja de ser un engrama, un implante, le van a impedir transmitir ese concepto que para él es negativo.

Interlocutor: Entiendo perfectamente el punto y el tema ha quedado aclarado.

 

 

Unicidad de la encarnación.

Estimado profesor Velmont: Le agradezco desde ya el envío del Club de los Enigmas Develados, y le confieso que desde que lo empecé no pude detenerme hasta el final. Pero me quedé con la duda de si el espíritu puede estar encarnado en dos o más personas. No recuerdo dónde, pero creo haber leído sobre esta posibilidad. El autor hablaba de que cada uno de nosotros puede tener algo así como un doble en algún lugar del mundo sin que cada uno sepa de la existencia del otro.

Katty L.

RESPUESTA

Apreciada Katty: Es probable que el libro de que hablas sea uno de los que escribió Lobsang Rampa (se trataba del seudónimo de un escritor inglés, ya fallecido), donde en uno de los capítulos dice que Juana de Arco estaba destinada a ser una campesina y no la heroína francesa que en realidad fue.

Esto ocurrió, relata Rampa, porque el espíritu había encarnado en dos personas, una femenina y otra masculina, cuyos cordones plateados se habían "enredado" y que la misión que le estaba encomendada a la encarnación masculina finalmente la llevó a cabo la femenina.

Concluye diciendo que la encarnación masculina, que debía ser un héroe, terminó siendo un campesino, rol que le estaba asignado a Juana. ¡Un total disparate!

Este autor también dice que él estaba encarnado en el cuerpo de un lama, pero que este cuerpo estaba tan deteriorado que para continuar su misión lo sustituyó por el de un autor inglés, que se prestó voluntariamente al cambio. ¡Otro disparate total!

Nuestros Guías espirituales, a quienes hemos consultado sobre estas posibilidades, han sido categóricos en sus aclaraciones: estos hechos son genéticamente imposibles.

Contestando ahora a tu pregunta, la respuesta es que cada uno de nosotros tiene un solo espíritu, o mejor dicho, cada espíritu encarna en una sola persona, masculina o femenina. No existen, pues, dobles, triples, cuádruples, etc., encarnaciones del mismo espíritu al mismo tiempo.

Obviamente, el espíritu sí tiene encarnaciones sucesivas, pero al mismo tiempo sólo una.

Nada impediría, por supuesto, que el espíritu encarnara en muchas personas, como tampoco que se transforme en un animal o que le ceda el cuerpo a otro espíritu. También podríamos nacer con tres piernas, con tres ojos, con tres mamas o quizás con uno o dos penes de repuesto. ¿Por qué no?

Pero el ser humano es una creación de los elohim o "dioses menores" siguiendo los lineamientos del Absoluto. Y nosotros somos el resultado de ese diseño.

El organismo humano es simplemente uno de los tantos habitáculos posibles que el espíritu utiliza para experimentar y evolucionar. En otros planetas, los cuerpos son distintos y adaptados al medio ambiente de cada lugar. Inclusive hay planetas donde los seres superiores son plantas.

Cabe señalar también, para que puedas evaluar mejor todo lo que te explico, que las primeras razas humanas eran muy distintas de las actuales e inclusive no existía la división de los sexos, es decir, cada individuo era macho y hembra a la vez.

Bienvenida al Club. Un abrazo.

Horacio Velmont.

 

Nota importante: Cuando hablamos de "unicidad de la encarnación" nos estamos refiriendo a cada universo, porque en un universo alterno puede existir otra encarnación de otro 10 % nuestro generado por alguna decisión que hemos tomado. En este caso, el Yo Superior o Thetán queda reducido a un 80 %, teniendo dos 10 % encarnados en dos universos distintos. Incluso puede existir hasta una tercera encarnación, en cuyo caso el Yo Superior o Thetán queda reducido a un 70 %. Más reducciones son imposibles porque desestabilizarían al Yo Superior. Estos datos están en El Cielo responde II.